Desde la coordinación logística hasta la captura de información crítica, en Tunning Ingeniería entendemos la visita a terreno como un momento clave —cuando el proyecto lo requiere— para asegurar propuestas sólidas y relaciones de confianza con nuestros clientes.
En Tunning Ingeniería desarrollamos soluciones de automatización y control para proyectos industriales, especialmente en sectores exigentes como la minería. En ese contexto, en los proyectos que lo requieren, las visitas a terreno son una instancia clave, ya que permiten comprender en profundidad las necesidades de cada cliente, levantar información relevante y proyectar soluciones ajustadas a la realidad operativa.
“Existen dos tipos de visitas a terreno: las que responden a una solicitud del cliente en un proceso de licitación, con fecha y condiciones definidas, y aquellas que organizamos como parte de nuestro plan comercial, buscando oportunidades en una zona geográfica determinada”, explica Marcelo Calquín, Encargado de Negocios Chile.
La planificación varía según el origen de la visita. Cuando es el cliente quien convoca, nos ajustamos a su calendario. En cambio, cuando organizamos nuestras propias visitas, coordinamos agendas con distintos clientes para optimizar tiempos y generar múltiples reuniones en uno o más días consecutivos. En ambos casos, la logística se gestiona internamente mediante nuestra plataforma, en coordinación con el área especializada (traslados, vehículos, estadías y otros requerimientos se solicitan con la debida anticipación).
La preparación es un paso decisivo. En visitas asociadas a licitaciones, el foco está en comprender el alcance del proyecto y levantar información técnica que no siempre está en las bases, como condiciones del terreno, clima o accesos. En visitas exploratorias, en tanto, buscamos entender en qué etapa se encuentran nuestros clientes y qué necesidades proyectan.“Son instancias para conocer oportunidades, desde mejoras de sistemas existentes hasta nuevos proyectos o requerimientos específicos”, detalla Calquín.
En las licitaciones seguimos un programa definido por el cliente junto al resto de las empresas participantes. En las visitas propias presentamos nuestras capacidades, experiencia, alianzas tecnológicas y casos de éxito, generando un espacio de diálogo que permita identificar oportunidades concretas de colaboración.
Un aspecto clave es la preparación logística. Esta se realiza en conjunto con el área de logística y contempla la aprobación de jefaturas, uso de plataformas internas y una planificación que idealmente se realiza con una semana de anticipación, “en procesos de licitación muchas veces los tiempos son muy acotados, por lo que debemos responder con rapidez, resolviendo requerimientos incluso en un día”, señala Calquín.

Marcelo Calquín
Encargado de Negocios, Chile
Tunning Ingeniería
A esto se suman consideraciones específicas de cada faena, como requisitos de ingreso o condiciones geográficas. En algunos casos, por ejemplo, se exigen exámenes preocupacionales para visitas en altura, lo que implica una coordinación adicional previa.
Las buenas prácticas marcan la diferencia: estudiar previamente el alcance del proyecto, conocer el perfil de los interlocutores y contar con los elementos de protección personal adecuados son aspectos esenciales. Además, registrar fotográficamente las áreas visitadas permite mejorar la calidad de las propuestas técnicas posteriores.
Finalmente, el aprendizaje continuo es clave. Identificar competidores en terreno, evaluar condiciones logísticas y ajustar procesos internos son acciones que fortalecen nuestra capacidad de respuesta.“En Tunning Ingeniería entendemos que una visita a terreno bien planificada y ejecutada no sólo levanta información, también construye confianza y abre nuevas oportunidades de desarrollo conjunto con nuestros clientes” concluye Calquín.





