Tunning y su vínculo con la formación técnico-profesional

La empresa de ingeniería y automatización entiende las  prácticas profesionales como una puerta de entrada real a la empresa y a la industria. Así, desarrollan talentos desde su propia mirada.  

La automatización y accionamiento eléctrico de grandes proyectos industriales y mineros que desarrolla Tunning Ingeniería requiere de un permanente desarrollo de talento. En ese marco, la relación con instituciones educacionales es clave para asegurar una disponibilidad continua de profesionales capaces de responder a los desafíos que enfrenta la compañía día a día.

“Nuestro desafío no es sólo encontrar competencias técnicas, sino personas que también se alineen con nuestra cultura, forma de trabajo y proyección como equipo. Por eso apostamos por acompañar ese desarrollo desde etapas tempranas”. indica Fernanda Jara, encargada de selección y talento de la empresa. De allí que se ocupen de capacitar personalizadamente a nuevos técnicos mediante prácticas profesionales. 

Los estudiantes son seleccionados cuidadosamente, considerando su capacidad técnica, su potencial de integrarse al equipo y su permeabilidad “Acompañamos su aprendizaje y les transmitimos nuestra cultura, métodos y estándares de trabajo” detalla Jara. Luego, muchos permanecen en la empresa, combinando estudio y trabajo o incorporándose como técnicos a tiempo completo, con la proyección de seguir formándose.

“Este proceso genera un beneficio mutuo, pues los practicantes crecen en un entorno que potencia su desarrollo y empleabilidad, mientras nosotros fortalecemos nuestra continuidad operacional, disminuyendo la rotación y asegurando una base de talento preparada”, señala la encargada de talentos de Tunning, destacando que en Tunning Ingeniería pueden encontrar un espacio para crecer y permanecer en el tiempo.

La estrecha relación con instituciones educacionales a nivel de técnico medio, superior y profesional, se ha fortalecido a través de los años, destacando la colaboración con el Liceo Industrial Bicentenario Chileno Alemán (Lichan), el Liceo Politécnico Andes, el Instituto Superior de Comercio (Insuco 2), el Duoc e Inacap. Ya sea con prácticas que se realizan durante todo el año y otras de 360 horas, que se llevan a cabo en el verano del año que finalizan su enseñanza media.

Los practicantes pueden ingresar a tres de las cuatro subáreas de operaciones – Programación, Plataforma & Tecnología o Ingeniería- o también en Backoffice de Recursos Humanos o Administración y finanzas. Asumen roles de apoyo al desarrollo de proyectos, colaboran con las librerías digitales, dibujo técnico, configuran simulaciones, contribuyen con el armado de los laboratorios e, incluso, pueden participar de esas pruebas observando y apoyando. Sus tutores son los jefes de las respectivas áreas.

“Muchos practicantes se han quedado trabajando varios años con nosotros, desarrollándose como profesionales y, en algunos casos, emprendiendo nuevos rumbos. Algunos se han mantenido y otros han vuelto trayendo nuevas miradas y experiencias para asumir nuevas etapas, como nuestro actual jefe de Ingeniería”, concluye Fernanda. 

La empresa también contribuye con los establecimientos educacionales de formación técnica, donando equipos que se utilizan para acercar a los estudiantes al mundo real.

Tunning mantiene una estrecha alianza con el Liceo Chileno Alemán para las prácticas. En la foto, de izquierda a derecha Jorge Elmohrez, Gerente de Operaciones; Claudio Jara, Gerente General; Solange Poblete, Jefa Recursos Humanos; Alejandro Weinstein, Gerente de la Corporación Educacional de ASIMET; Maximilian Osorio, Jefe de Especialidad de Electricidad y Electrónica en Lichan.

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