Tunning Ingeniería: cómo convertir las fallas en un activo estratégico

Claudio Jara, fundador y gerente general de la empresa chilena de automatización y accionamiento eléctrico, explica cómo han construido una arquitectura de control robusta y una cultura de trabajo resiliente, con liderazgos técnicos capaces de resolver nuevos desafíos operacionales. 

La experiencia de una crisis profunda, vivida hace una década, marcó un punto de inflexión en la forma en que Tunning Ingeniería —empresa especializada en automatización y soluciones eléctricas para proyectos industriales de alta complejidad— enfrenta hoy los riesgos operacionales, tecnológicos y humanos que acompañan su crecimiento.

En empresas que operan en entornos industriales críticos, el error no es una hipótesis lejana, sino una variable que debe gestionarse de forma permanente. En Tunning Ingeniería, los aprendizajes de la crisis hoy forman parte del ADN de la compañía. 

“Tenemos una responsabilidad relevante de mantener bajo control nuestros procesos frente a todos nuestros stakeholders: clientes, colaboradores, proveedores, entidades gubernamentales y comunidades vecinas”, señala Claudio Jara, fundador y gerente general de la firma. Para él, el desafío no se limita a la operación en condiciones normales, sino que se agudiza frente a escenarios de alta complejidad como ciberataques, terremotos, pandemias o fallas críticas en servicios esenciales como energía, agua o conectividad.

Gobierno corporativo y gestión basada en datos

La respuesta de Tunning a este escenario ha sido construir una arquitectura de control robusta, donde el gobierno corporativo cumple un rol central. A ello se suma una fuerte digitalización y automatización de sus propias operaciones, apoyada por un sistema de control de gestión que entrega visibilidad en tiempo real del estado de la compañía.

Este modelo no solo permite monitorear desviaciones respecto de las políticas internas, sino también activar alertas tempranas y tomar decisiones basadas en datos, un enfoque cada vez más valorado en industrias donde los márgenes de error deben ser mínimos.

Continuidad operacional como estándar

La resiliencia operacional es otro de los pilares. La empresa cuenta con planes formales de continuidad del negocio y recuperación ante desastres (BCP/DRP), respaldados por una infraestructura tecnológica en servidores y conectividad. Esto le permite, en caso necesario, operar prácticamente en un 100% de forma remota, “El objetivo es que las personas puedan seguir trabajando incluso en escenarios extremos”, explica Jara.

Los liderazgos técnicos y la masa crítica de especialistas con los que cuenta la empresa -—y que acceden al capital técnico construido con la experiencia y aprendizajes de treinta años— incentiva un trabajo en equipo que permite resolver desafíos tecnológicos, con el apoyo de socios tecnológicos como Siemens y Rockwell

Claudio Jara, fundador y gerente general de Tunning ingeniería.

A esto se suma un backoffice administrativo y técnico diseñado para escalar junto con la operación, entregando soporte, entrenamiento y apoyo permanente al personal en terreno. Jara ejemplifica, “cada semana tenemos unos veinte viajes de personal a terreno. Nuestros equipos administrativos aseguran que todos tengan avión, hotel, alimentación, camioneta, ropa adecuada para las condiciones de altura, climáticas, etcétera, pues si alguien que no pudo llegar a una obra, el impacto en el cliente es demasiado alto”. 

Lo mismo ocurre en el manejo de contingencias familiares, enfermedades, renuncias a la empresa o cualquier otra, en respuesta, cuentan con un sistema de gestión de talento que les permite solucionar ágilmente, minimizando impactos. 

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